jueves, 28 de septiembre de 2017

"Seminario de Comunicación de la Iglesia - 2017"


El próximo 30 de Septiembre se llevara a cabo el Seminario de Comunicación de la Iglesia bajo el lema "Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos."
El mismo se realizara en el Aula Magna Mons. Francisco Manfredi (Facultad de Filosofía – Universidad Católica de Cuyo) –  San Juan – Argentina desde las 8:30 hs hasta las 19 hs.

El Seminario está destinado a miembros de instituciones, movimiento laicales, sacerdotes, religiosos/as, seminaristas, catequistas, periodistas, comunicadores sociales y para todo aquel que quiera mejorar la comunicación en sus ámbitos de acción (parroquias, movimientos, diócesis, organizaciones, etc.).

El seminario tiene por objetivo que sus asistentes logren informarse, reflexionar y llevar a la práctica los desafíos y oportunidades que el Papa Francisco exhortó a todos, en el mensaje 51º de Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Más información e inscripciones en: http://sci17.merakiorg.com 
Contacto telefónico:    2644699354


Expositores y talleristas de este seminario:

Conoce a los expositores:





Y también te invitamos a conocer a los talleristas:







Te lo vas a perder? No pierdas tiempo y completa tu inscripción: http://sci17.merakiorg.com

Organiza: MERAKI - Te invitamos a visitar su FanPage: https://www.facebook.com/merakiorganizacion/

Desde TecnoEvangelización felicitamos a los organizadores y deseamos que tengan mucho éxito en este seminario.




miércoles, 24 de mayo de 2017

Medios de Comunicación Social y Doctrina Social de la Iglesia.


El próximo domingo 28 de mayo se celebrara la 51° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales bajo el lema: «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5) 
-Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos-

A continuación les comparto algunos párrafos de la Doctrina Social de la Iglesia Católica en relación a los medios de comunicación social: 


192 La solidaridad confiere particular relieve a la intrínseca sociabilidad de la persona humana, a la igualdad de todos en dignidad y derechos, al camino común de los hombres y de los pueblos hacia una unidad cada vez más convencida. Nunca como hoy ha existido una conciencia tan difundida del vínculo de interdependencia entre los hombres y entre los pueblos, que se manifiesta a todos los niveles. La vertiginosa multiplicación de las vías y de los medios de comunicación «en tiempo real», como las telecomunicaciones, los extraordinarios progresos de la informática, el aumento de los intercambios comerciales y de las informaciones son testimonio de que por primera vez desde el inicio de la historia de la humanidad ahora es posible, al menos técnicamente, establecer relaciones aun entre personas lejanas o desconocidas.

198 Los hombres tienen una especial obligación de tender continuamente hacia la verdad, respetarla y atestiguarla responsablemente. Vivir en la verdad tiene un importante significado en las relaciones sociales: la convivencia de los seres humanos dentro de una comunidad, en efecto, es ordenada, fecunda y conforme a su dignidad de personas, cuando se funda en la verdad. Las personas y los grupos sociales cuanto más se esfuerzan por resolver los problemas sociales según la verdad, tanto más se alejan del arbitrio y se adecúan a las exigencias objetivas de la moralidad. Nuestro tiempo requiere una intensa actividad educativa. y un compromiso correspondiente por parte de todos, para que la búsqueda de la verdad, que no se puede reducir al conjunto de opiniones o a alguna de ellas, sea promovida en todos los ámbitos y prevalezca por encima de cualquier intento de relativizar sus exigencias o de ofenderla. Es una cuestión que afecta particularmente al mundo de la comunicación pública y al de la economía. En ellos, el uso sin escrúpulos del dinero plantea interrogantes cada vez más urgentes, que remiten necesariamente a una exigencia de transparencia y de honestidad en la actuación personal y social.

376 Ante el rápido desarrollo del progreso técnico-económico y la mutación, igualmente rápida, de los procesos de producción y de consumo, el Magisterio advierte la exigencia de proponer una gran obra educativa y cultural: «La demanda de una existencia cualitativamente más satisfactoria y más rica es algo en sí legítimo; sin embargo hay que poner de relieve las nuevas responsabilidades y peligros anejos a esta fase histórica... Al descubrir nuevas necesidades y nuevas modalidades para su satisfacción, es necesario dejarse guiar por una imagen integral del hombre, que respete todas las dimensiones de su ser y que subordine las materiales e instintivas a las interiores y espirituales... Es, pues, necesaria y urgente una gran obra educativa y cultural, que comprenda la educación de los consumidores para un uso responsable de su capacidad de elección, la formación de un profundo sentido de responsabilidad en los productores y sobre todo en los profesionales de los medios de comunicación social, además de la necesaria intervención de las autoridades públicas».

415 Los medios de comunicación social se deben utilizar para edificar y sostener la comunidad humana, en los diversos sectores, económico, político, cultural, educativo, religioso: «La información de estos medios es un servicio del bien común. La sociedad tiene derecho a una información fundada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

416 En el mundo de los medios de comunicación social las dificultades intrínsecas de la comunicación frecuentemente se agigantan a causa de la ideología, del deseo de ganancia y de control político, de las rivalidades y conflictos entre grupos, y otros males socialesLos valores y principios morales valen también para el sector de las comunicaciones sociales: «La dimensión ética no sólo atañe al contenido de la comunicación (el mensaje) y al proceso de comunicación (cómo se realiza la comunicación), sino también a cuestiones fundamentales, estructurales y sistemáticas, que a menudo incluyen múltiples asuntos de política acerca de la distribución de tecnología y productos de alta calidad (¿quién será rico y quién pobre en información?)». En estas tres áreas —el mensaje, el proceso, las cuestiones estructurales— se debe aplicar un principio moral fundamental: la persona y la comunidad humana son el fin y la medida del uso de los medios de comunicación social. Un segundo principio es complementario del primero: el bien de las personas no se puede realizar independientemente del bien común de las comunidades a las que pertenecen.851 Es necesaria una participación en el proceso de la toma de decisiones acerca de la política de las comunicaciones. Esta participación, de forma pública, debe ser auténticamente representativa y no dirigida a favorecer grupos particulares, cuando los medios de comunicación social persiguen fines de lucro.

557 El compromiso social y político del fiel laico en ámbito cultural comporta actualmente algunas direcciones precisas. La primera es la que busca asegurar a todos y cada uno el derecho a una cultura humana y civil, « exigido por la dignidad de la persona, sin distinción de raza, sexo, nacionalidad, religión o condición social ».1168 Este derecho implica el derecho de las familias y de las personas a una escuela libre y abierta; la libertad de acceso a los medios de comunicación social, para lo cual se debe evitar cualquier forma de monopolio y de control ideológico; la libertad de investigación, de divulgación del pensamiento, de debate y de confrontación. En la raíz de la pobreza de tantos pueblos se hallan también formas diversas de indigencia cultural y de derechos culturales no reconocidos. El compromiso por la educación y la formación de la persona constituye, en todo momento, la primera solicitud de la acción social de los cristianos.

560 En la promoción de una auténtica cultura, los fieles laicos darán gran relieve a los medios de comunicación social, considerando sobre todo los contenidos de las innumerables decisiones realizadas por las personas: todas estas decisiones, si bien varían de un grupo a otro y de persona a persona, tienen un peso moral, y deben ser evaluadas bajo este perfil. Para elegir correctamente, es necesario conocer las normas de orden moral y aplicarlas fielmente. La Iglesia ofrece una extensa tradición de sabiduría, radicada en la Revelación divina y en la reflexión humana, cuya orientación teológica es un correctivo importante « tanto para la “solución “atea”, que priva al hombre de una parte esencial, la espiritual, como para las soluciones permisivas o consumísticas, las cuales con diversos pretextos tratan de convencerlo de su independencia de toda ley y de Dios mismo». Más que juzgar los medios de comunicación social, esta tradición se pone a su servicio: « La cultura de la sabiduría, propia de la Iglesia puede evitar que la cultura de la información, propia de los medios de comunicación, se convierta en una acumulación de hechos sin sentido ».

561 Los fieles laicos considerarán los medios de comunicación como posibles y potentes instrumentos de solidaridad: « La solidaridad aparece como una consecuencia de una información verdadera y justa, y de la libre circulación de las ideas, que favorecen el conocimiento y el respeto del prójimo ».1176 Esto no sucede si los medios de comunicación social se usan para edificar y sostener sistemas económicos al servicio de la avidez y de la ambición. La decisión de ignorar completamente algunos aspectos del sufrimiento humano ocasionado por graves injusticias supone una elección indefendible. Las estructuras y las políticas de comunicación y distribución de la tecnología son factores que contribuyen a que algunas personas sean « ricas » de información y otras « pobres » de información, en una época en que la prosperidad y hasta la supervivencia dependen de la información. De este modo los medios de comunicación social contribuyen a las injusticias y desequilibrios que causan ese mismo dolor que después reportan como información. Las tecnologías de la comunicación y de la información, junto a la formación en su uso, deben apuntar a eliminar estas injusticias y desequilibrios.

562 Los profesionales de estos medios no son los únicos que tienen deberes éticos. También los usuarios tienen obligaciones. Los operadores que intentan asumir sus responsabilidades merecen un público consciente de las propias. El primer deber de los usuarios de las comunicaciones sociales consiste en el discernimiento y la selección.

Los padres, las familias y la Iglesia tienen responsabilidades precisas e irrenunciables. Cuantos se relacionan en formas diversas con el campo de las comunicaciones sociales, deben tener en cuenta la amonestación fuerte y clara de San Pablo: «Por tanto, desechando la mentira, hablad con verdad cada cual con su prójimo, pues somos miembros los unos de los otros... No salga de vuestra boca palabra dañosa, sino la que sea conveniente para edificar según la necesidad y hacer el bien a los que os escuchen » (Ef 4,25.29). Las exigencias éticas esenciales de los medios de comunicación social son, el servicio a la persona mediante la edificación de una comunidad humana basada en la solidaridad, en la justicia y en el amor y la difusión de la verdad sobre la vida humana y su realización final en Dios. A la luz de la fe, la comunicación humana se debe considerar un recorrido de Babel a Pentecostés, es decir, el compromiso, personal y social, de superar el colapso de la comunicación (cf. Gn 11,4-8) abriéndose al don de lenguas (cf. Hch 2,5-11), a la comunicación restablecida con la fuerza del Espíritu, enviado por el Hijo.


Fuente: COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

Te esperamos en Facebook: TECNOEVANGELIZACION

jueves, 16 de febrero de 2017

"Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos" - Francisco




El Santo Padre Francisco emitió el 24 de Enero del corriente año (Festividad de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas) el mensaje para la 51°  Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales con el lema: «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5) - Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos.

A continuación les compartimos algunas frases de este mensaje:

"Me gustaría con este mensaje llegar y animar a todos los que, tanto en el ámbito profesional como en el de las relaciones personales, «muelen» cada día mucha información para ofrecer un pan tierno y bueno a todos los que se alimentan de los frutos de su comunicación."

"Quisiera exhortar a todos a una comunicación constructiva que, rechazando los prejuicios contra los demás, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza."

"Creo que es necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las «malas noticias» (guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano)."

"Quisiera contribuir a la búsqueda de un estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia. Invito a todos a ofrecer a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo narraciones marcadas por la lógica de la «buena noticia»."

"Para los cristianos, las lentes que nos permiten descifrar la realidad no pueden ser otras que las de la buena noticia, partiendo de la «Buena Nueva» por excelencia: el «Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios» (Mc 1,1). "

"Cada nuevo drama que sucede en la historia del mundo se convierte también en el escenario para una posible buena noticia, desde el momento en que el amor logra encontrar siempre el camino de la proximidad y suscita corazones capaces de conmoverse, rostros capaces de no desmoronarse, manos listas para construir."

"También hoy el Espíritu siembra en nosotros el deseo del Reino, a través de muchos «canales» vivientes, a través de las personas que se dejan conducir por la Buena Nueva en medio del drama de la historia, y son como faros en la oscuridad de este mundo, que iluminan el camino y abren nuevos senderos de confianza y esperanza."




A continuación les compartimos una entrevista realizada por Marinellys Tremamunno (Yoinfluyo.com) a Mons. Dario Edoardo Viganò, Prefecto para las Comunicaciones de la Santa Sede.

Una mirada a la comunicación del Papa Francisco




Sumate en Facebook a nuestro grupo de Tecnoevangelizadores: TECNOEVANGELIZACION


miércoles, 26 de octubre de 2016

Evangelizar en el continente digital: Seminario de Comunicación de la Iglesia



Se realizará el Seminario de Comunicación de la Iglesia con el objetivo de informar, reflexionar y llevar a la práctica los desafíos y oportunidades que la Iglesia católica tiene en la era digital. 

El encuentro, organizado por Meraki y la Universidad Católica de Cuyo, se realizará el 29 de octubre en el Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson, en San Juan. Está destinado a miembros de instituciones, movimientos laicales, sacerdotes, religiosos y religiosas, seminaristas, catequistas, periodistas, y comunicadores sociales, especialmente aquellos que pertenecen a la Región Cuyo (San Juan, Mendoza, La Rioja y San Luis). 

La jornada comenzará a las 9 y finalizará a las 17. Contará con la participación de expositores como Juan Della Torre, fundador de La Machi; Virginia Bonard, editora de la Editorial Paulinas, revistas Criterio, Ciudad Nueva (Argentina), Vida Nueva Cono Sur; Ariel Ocampo, instructor de la metodología Otse y director de la Diplomatura en Comunicación y Liderazgo; José Illanes, fundador de la plataforma Meraki y Daniel Cabaña, director del Centro Guadalupe de la RIIAL (Red Informática de la Iglesia en América Latina). 

Como destaca su convocatoria, con el lema “Evangelizar en el continente digital”, el seminario “dará a conocer los desafíos y oportunidades que implica el uso de las redes sociales para potenciar la comunicación de la Iglesia”, y busca “compartir estrategias y prácticas de comunicación que llevan a cabo las organizaciones modernas”. 

Además, pretende “motivar a los participantes a trabajar la comunicación digital de una manera profesional, a través de la exposición de casos de éxito de la Iglesia en medios digitales”, y “desarrollar en los asistentes herramientas claves para mejorar la comunicación digital en sus ámbitos de acción (parroquias, movimientos, diócesis, organizaciones, etcétera)”. 

Para inscribirse o más información ingresar a 
www.sci16.merakiorg.com.

domingo, 26 de junio de 2016

PRESENTACIÓN DE "MERAKI" - ENTREVISTA






Hola queridos amigos hoy quiero compartir con ustedes la entrevista realizada a José Illanes sobre la presentación del proyecto MERAKI. José Miguel Illanes tiene 26 años, realizó la Diplomatura en Comunicación y Liderazgo, actualmente trabaja en el área de sistemas del registro civil de la provincia de San Juan – Argentina y ahora nos cuenta de que se trata MERAKI:

1.      Buenas José, ya faltan pocos minutos para  la presentación de Meraki, (Hoy a las 21Hs) ¿De qué se trata este proyecto? ¿Qué podes adelantarnos?

Básicamente Meraki es una plataforma de comunicación social que tiene como misión ayudar a través de la formación, la creación de contenidos y el impacto social a potenciar la comunicación de valores y virtudes en los medios digitales, en base a la Doctrina Social de la Iglesia Católica.

2.      ¿Cómo te surgió esta idea o cual fue la motivación para crear Meraki? Podemos decir que hoy este sueño se hace realidad pero ¿desde cuándo comenzaste a pensarlo?

Creo que este proyecto se fue tejiendo de a poco… En el 2011 participe de la JMJ de Madrid y me encantó como se trabajó la Comunicación, antes – durante y después de la Jornada. A partir de esa JMJ muchas plataformas se crearon sobre comunicación y evangelización. Creo que fue un gran trampolín para mejorar la comunicación de la Iglesia.

Antes de viajar preparamos con unos amigos un evento para recaudar fondos, que lo llamamos “San Juan x Jesús”, durante la preparación del evento por providencia de Dios fue tomando otro rumbo y no terminamos cobrando nada, sino que termino siendo un evento por Jóvenes para los Jóvenes, que  después se transformó en Jornada Diocesana de la Juventud. Al año siguiente ya dentro de la Pastoral me tocó llevar adelante la batucada de la 1er Jornada Diocesana de la Juventud,(el próximo 2 de Julio se realizara la 6ta. En esta experiencia aprendí y me enriquecí muchísimo. Vi que cuando uno hace las cosas con amor y pasión, esto contagia a muchas personas. También participé  en el Área de Comunicación de la Pastoral Juvenil de San Juan. Un evento que siento que me marco mucho fue el Seminario de Comunicación que se realizó el año pasado, donde estuvo prese nte Gustavo Entrala, escucharlo a él en vivo y ver con cuanta pasión trasmitía lo que él hace, me impacto mucho. Y en ese evento también me toco ayudar a organizar un poco. Y un día en el Seminario una persona me dijo “Que feliz te veo haciendo todo esto” y ahí me hizo click todo, sentía que estaba trasmitiendo inconscientemente esta pasión por la comunicación de la iglesia.



3.      ¿Que significa MERAKI?

Esta palabra deriva del griego significa arte, es decir, hacer las cosas con pasión y amor. Poniendo el alma en lo que haces.
4.      ¿Este proyecto lo realizas solo o con la participación de algunos colaboradores?

 Este proyecto está formado por un equipo reducido que esta día a día llevando adelante el proyecto Meraki. Contamos también con un grupo de Asesores.
El Equipo central de Meraki está integrado: por Bruno Savoca – Pablo Rupcic y José Illanes mientras que  el equipo de asesores lo integran: Virna Vinader, Ariel Ocampo, Joaquín Basanta y Fray Pablo Condrac


5.      ¿A quienes está destinado Meraki?

Está destinado básicamente a todos los católicos, pero a la vez está destinado a  crear puentes de comunicación para todas aquellas personas que no son católicos y realizan una difusión de valores humanos.

6.      ¿Qué ofrece Meraki, cuáles son las propuestas que forman parte de este proyecto?

En los próximos meses desde Meraki vamos a hacer foco en la creación de contenidos para  Redes Sociales y Blogs. También queremos ir a las Parroquias a dar charlas/talleres sobre la importancia de la Comunicación de la Iglesia y también a dar a conocer Meraki.
Para el próximo año tenemos pensado brindar un Curso Online para todos los comunicadores de la Iglesia Católica en Argentina.

7.      Los interesados en Meraki donde pueden encontrar más información?

Para ponerse en contacto con nosotros lo pueden hacer a través de:
Redes Sociales:





Segui nuestro blog en facebook: TECNOEVANGELIZACIÓN

viernes, 24 de junio de 2016

COMUNICAR CON MISERICORDIA EN REDES SOCIALES


20/06/2016 – XISKYA VALLADARES
Somos 7.210 millones de personas en el planeta. De estas, 3.010 somos usuarios activos de Internet. Y 2.078 millones usuarios activos de una red social. Son datos que ofrece wearesocial.org Es decir, el 89% de los internautas está en una red social. Estos datos nos confirman que el ser humano es un ser relacional (¿acaso no es relación la Trinidad y no somos imagen y semejanza de Dios?). Las redes sociales son una respuesta a la necesidad de comunicación que tenemos. Por eso, el deseo de contacto con otras personas, la gratificación rápida, el reconocimiento personal, el sentirse activo, los mensajes positivos, etc. son algunos de los motivos por los que el ser humano es proclive a las redes sociales.
Sin embargo, existe una visión negativa de todo esto entre personas que defienden la deshumanización que ha traído la tecnología. Un ejemplo de ello es Zygmunt Bauman, sociólogo polaco de 90 años que planteó la idea de la “modernidad líquida” (una etapa en la cual todo lo que era sólido se ha licuado, en la cual“nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos solo hasta nuevo aviso”). Para él, las redes sociales son una trampa; dice que la gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización. Afirma que se basan en un modelo de relación humana basada en la extimidad (es decir, en exteriorizar/narrar lo íntimo) y en la simplicidad del vínculo, reducido en muchos casos a hacer clic en una serie de iconos que se nos ofrecen. Para él los nuevos estándares de comunicación nos empobrecen. En una entrevista para El País (9 de enero 2016) decía textualmente: “Mucha gente usa las redes sociales no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa.”
Esta es una de las muchas visiones negativas de Internet y de las redes sociales. Están también los que dicen que no permiten profundizar, ni establecer relaciones auténticas, ni poder formar comunidad real. O los que simplemente defienden que se convierten en una adicción difícil de controlar, una especie de estupefaciente para personas de psicología débil que necesitan esta droga para escapar de la dura realidad cotidiana personal o social.
No es esta nuestra visión de Internet ni de las redes sociales. Tampoco es la de la Iglesia y concretamente de los últimos papas. Ya desde 1975, el papa Pablo VI escribía: “La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no empleara esos poderosos medios, que la inteligencia humana perfecciona cada vez más. Con ellos la Iglesia ‘pregona desde los terrados’ (cf. Mt 10, 27; Lc 12, 3) el mensaje del que es depositaria” (Evangelii nuntiandi, 45).
Cinco años después, en 1980, Juan Pablo II ofrecía una visión también positiva y bastante acertada sobre el futuro de lo que en esos momentos eran los “nuevos medios”. Lo expresa así en su encíclica Dives in Misericordia:
“El desarrollo de la informática, por ejemplo, multiplicará la capacidad creadora del hombre y le permitirá el acceso a las riquezas intelectuales y culturales de otros pueblos. Las nuevas técnicas de la comunicación favorecerán una mayor participación en los acontecimientos y un intercambio creciente de las ideas. Las adquisiciones de la ciencia biológica, psicológica o social ayudarán al hombre a penetrar mejor en la riqueza de su propio ser. Y si es verdad que ese progreso sigue siendo todavía muy a menudo el privilegio de los países industrializados, no se puede negar que la perspectiva de hacer beneficiarios a todos los pueblos y a todos los países no es ya una simple utopía, dado que existe una real voluntad política a este respecto.”(Dives in misericordia, 10)
Entonces, ¿cómo vemos Internet y las redes sociales desde la Iglesia?
En primer lugar, la Iglesia enmarca Internet y las redes sociales dentro del panorama de la “nueva evangelización”. Fue el mismo Juan XXIII quien en su discurso de apertura del concilio Vaticano II decía que los cambios del mundo abrían posibilidades para el apostolado católico: “ante todo es necesario que la Iglesia no se aparte del sacro patrimonio de la verdad, recibido de los padres; pero, al mismo tiempo, debe mirar a lo presente, a las nuevas condiciones y formas de vida introducidas en el mundo actual, que han abierto nuevos caminos para el apostolado católico.”
Más adelante, Juan Pablo II utiliza por primera vez el término “nueva evangelización” en su homilía de la misa para los obreros de Nowa Huta, en Polonia: “La nueva cruz de madera ha surgido no lejos de aquí, exactamente durante las celebraciones del milenario. Con ella hemos recibido una señal: que en el umbral del nuevo milenio —en esta nueva época, en las nuevas condiciones de vida—, vuelve a ser anunciado el Evangelio. Se ha dado comienzo a una nueva evangelización, como si se tratara de un segundo anuncio, aunque en realidad es siempre el mismo. La cruz está elevada sobre el mundo que avanza.” (Juan Pablo II, 8 de junio 1979). Este término será muy usado durante todo su pontificado y también en el del papa Benedicto XVI. En él, las redes sociales quedan enmarcadas como un lugar para evangelizar.
Todo esto fue perfilándose cada vez más claro en los mensajes para las Jornadas Mundiales de las Comunicaciones Sociales, a partir del año 1990 hasta llegar al de este año 2016 en la que el papa Francisco trata el tema de comunicar con misericordia. Pero antes de pasar a su contenido, ofrecemos tres conceptos más que considero importante para terminar de comprender la importancia que tiene la presencia misericordiosa en las redes sociales.
Internet es un lugar en el que podemos encontrarnos para compartir, opinar, charlar, del mismo modo que se viene haciendo desde hace mucho tiempo en las plazas públicas, en las cafeterías, los clubs, etc. El mismo papa Benedicto XVI, en su mensaje por la IXLIII Jornada Mundial para las Comunicaciones Sociales, lo llamó el “Continente Digital”, un lugar también para evangelizar: “A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este “continente digital”. Haceos cargo con entusiasmo del anuncio del Evangelio a vuestros coetáneos.” Lo afirma también el jesuita, director de la Civiltà Cattolica, Antonio Spadaro (2014) en su libro “Quando la fede si fa social”: “Internet es un lugar cálido de humanidad, donde los hombres expresan esperanza, dudas, incluso el deseo de verdad y los interrogantes sobre el sentido”. Y el columnista del The Guardian y profesor de la universidad de New York, Jeff Jarvis (2016). Este último afirmaba en una charla en la Universidad CEU San Pablo en marzo de 2016: “Hemos cometido el error de juzgar internet como un medio cuando internet es un lugar donde la gente se junta y habla. Como en todas partes hay listos y tontos, cosas buenas y malas”. No se trata, por tanto, de una herramienta, sino de sitio donde está la gente.
Internet nos permite traspasar las fronteras. Si en 1967, Stanley Milgram demostró que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces), imaginemos la facilidad que nos ofrece Internet para conectar con la gente. Aunque Ducan Watts (2002) llegó a la misma conclusión que Milgram con el correo electrónico, es muy probable que con las redes sociales sean necesarios muchos menos intermediarios para conectar con cualquier persona del planeta.
Internet nos permite influir en otros. James Fowler y Nicholas Christakis (2010) han demostrado que en la redes sociales reales (no digitales) el grado de influencia alcanza sólo tres grados de distancia: a nuestro amigos (grado 1), a los amigos de nuestros amigos (grado 2) y a los amigos de los amigos de nuestros amigos (grado 3); y a partir del cuarto grado comienzan a disiparse los efectos. Pero podemos pensar que el contagio se multiplica aún más a través de las redes sociales digitales.
Con todo esto, subrayamos que en un lugar tan habitado como Internet, en el que podemos obtener un alcance insospechado y una influencia enorme, la misericordia pasa a ser central a la hora de comunicar. Misericordia es que convirtamos las redes en verdaderos encuentros, traspasando fronteras de modo que el contagio de misericordia y todo lo que veremos significa para el papa Francisco, sea un llenar de Evangelio las calles digitales.
Pero ¿cómo se comunica con misericordia en las redes sociales? Nos lo explica el papa Francisco en su mensaje para la 50 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. De ella he extraído un resumen a modo de decálogo que nos permita tener más presente sus consejos:
  1. INCLUSIÓN: “La comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad.” 
  2. SANACIÓN: “Quisiera, por tanto, invitar a las personas de buena voluntad a descubrir el poder de la misericordia de sanar las relaciones dañadas y de volver a llevar paz y armonía a las familias y a las comunidades.”
  3. DENUNCIA: “Nuestra tarea es amonestar a quien se equivoca, denunciando la maldad y la injusticia de ciertos comportamientos, con el fin de liberar a las víctimas y de levantar al caído.”
  4. CORAZÓN: “En particular, es característico del lenguaje y de las acciones de la Iglesia transmitir misericordia, para tocar el corazón de las personas y sostenerlas en el camino hacia la plenitud de la vida, que Jesucristo, enviado por el Padre, ha venido a traer a todos.”
  5. ACOGIDA: “Nosotros podemos y debemos juzgar situaciones de pecado –violencia, corrupción, explotación, etc.–, pero no podemos juzgar a las personas, porque sólo Dios puede leer en profundidad sus corazones.”
  6. ESCUCHA: “Comunicar significa compartir, y para compartir se necesita escuchar, acoger. Escuchar es mucho más que oír. Oír hace referencia al ámbito de la información; escuchar, sin embargo, evoca la comunicación, y necesita cercanía.”
  7. ENCUENTRO: “La comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad.”
  8. CERCANÍA: “En un mundo dividido, fragmentado, polarizado, comunicar con misericordia significa contribuir a la buena, libre y solidaria cercanía entre los hijos de Dios y los hermanos en humanidad.”
  9. HUMILDAD: “Cómo desearía que nuestro modo de comunicar, y también nuestro servicio de pastores de la Iglesia, nunca expresara el orgullo soberbio del triunfo sobre el enemigo, ni humillara a quienes la mentalidad del mundo considera perdedores y material de desecho.”
  10. SERVICIO: “Poner humildemente las propias capacidades y los propios dones al servicio del bien común.”
El papa dedica un largo párrafo expresamente a la comunicación digital.
“También los correos electrónicos, los mensajes de texto, las redes sociales, los foros pueden ser formas de comunicación plenamente humanas. No es la tecnología la que determina si la comunicación es auténtica o no, sino el corazón del hombre y su capacidad para usar bien los medios a su disposición. Las redes sociales son capaces de favorecer las relaciones y de promover el bien de la sociedad, pero también pueden conducir a una ulterior polarización y división entre las personas y los grupos. El entorno digital es una plaza, un lugar de encuentro, donde se puede acariciar o herir, tener una provechosa discusión o un linchamiento moral. Pido que el Año Jubilar vivido en la misericordia «nos haga más abiertos al diálogo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación» (Misericordiae vultus, 23). También en red se construye una verdadera ciudadanía. El acceso a las redes digitales lleva consigo una responsabilidad por el otro, que no vemos pero que es real, tiene una dignidad que debe ser respetada. La red puede ser bien utilizada para hacer crecer una sociedad sana y abierta a la puesta en común.” (Papa Francisco)
Por tanto, comunicar con misericordia en las redes sociales consiste más en un testimonio con la actitud que en un bombardeo de mensajes religiosos. Esto ya nos lo recordaba Monseñor Claudio María Celli cuando era prefecto de la Sagrada Congregación para las Comunicaciones Sociales: “Los católicos no deben bombardear la web de mensajes religiosos sino dar testimonio” (17 de marzo 2015). Esta es una idea que ya el papa Pablo VI subrayaba en la Evangelii Nuntiandi “la Iglesia comunica por atracción y no por propaganda religiosa”. Atracción significa que los otros comprenden el mensaje a través de nuestro testimonio. Esta es la fuerza primaria de la comunicación en la Iglesia. Así pues, para comunicar con misericordia, es indispensable tener experiencia de la misma. Será imposible mostrarnos humildes si no vivimos la humildad, denunciar si no sentimos como propias las injusticias que sufren los otros, o sanar relaciones dañadas, mientras vivimos con un corazón enfermo por el rencor o la amargura.
Finalmente, el papa Francisco nos invita a “no tener miedo de entrar en las redes sociales”. No por inconsciencia de los riesgos o peligros que tienen, sino porque nos encontramos ante una realidad que no tiene vuelta atrás. Monseñor Celli decía que se trata de aceptar el reto que supone la tecnología, el reto de estar presente en el continente digital y conseguir que también en este continente resuene la buena noticia del Evangelio.
Te invitamos a visitar: TECNOEVANGELIZACIÓN